11 junio 2009

Una vida centrada en Dios:

Empezaron dos grupos un estudio de oración, leeran un libro y discutiran en clase lo que han aprendido durante la semana. Esta clase fué propuesta por el equipo del Ministerio de Oración, nace de la necesidad de hacer conciencia y de profundizar en lo que la Palabra dice sobre la oración, para fortalecer el ministerio pero más importante la vida espiritual de los miembros de nuestra congregación.

Ya están en éso y todos estan muy contentos, y el ministerio de discipulado definitivamente se goza al ver una muy buena cantidad de alumnos dispuestos a ser transformados a través de una vida de oración ferviente, de una comunión con Dios cotidiana que les permita caminar en los planes de Dios y cumplir la voluntad de Dios. Y es que una vida de oración, es una vida centrada en Dios, una vida donde nos interesa conocer qué quiere El hacer y someternos a ésa voluntad, es una vida de saber qué quiere Dios, una vida donde aún los más pequeños detalles y decisiones de nuestra vida, pueden ser sometidas a su soberanía.

Es una vida de disfrute y deleite, pues aún en medio de la adversidad, saber que tengo a Dios de mi lado, es suficiente para salir victorioso, a pesar de todo, de las luchas, los quebrantos y las dudas, saber que Dios nos acompaña, debe ser aliciente para no rendirnos en la carrera espiritual, vivimos por la fe:

"Tenemos este tesoro en vasos de barro, para que la excelencia del poder sea de Dios, y no de nosotros, que estamos atribulados en todo, mas no angustiados; en apuros, mas no desesperados; perseguidos, mas no desamparados; derribados, pero no destruidos" (2a Corintios 4:7-8)

Gracias a todo el Min. de Oración por su esfuerzo y su colaboración.
Miriam Hdez.Peinado

24 marzo 2009

¿No pueden o no quieren?



Lucas 14:25-33
Grandes multitudes iban con él; y volviéndose, les dijo:
Si alguno viene a mí, y no aborrece a su padre, y madre, y mujer, e hijos, y hermanos, y hermanas, y aun también su propia vida, no puede ser mi discípulo.

Y el que no lleva su cruz y viene en pos de mí, no puede ser mi discípulo.

Porque ¿quién de vosotros, queriendo edificar una torre, no se sienta primero y calcula los gastos, a ver si tiene lo que necesita para acabarla? No sea que después que haya puesto el cimiento, y no pueda acabarla, todos los que lo vean comiencen a hacer burla de él, diciendo: Este hombre comenzó a edificar, y no pudo acabar. ¿O qué rey, al marchar a la guerra contra otro rey, no se sienta primero y considera si puede hacer frente con diez mil al que viene contra él con veinte mil? Y si no puede, cuando el otro está todavía lejos, le envía una embajada y le pide condiciones de paz.

Así, pues, cualquiera de vosotros que no renuncia a todo lo que posee, no puede ser mi discípulo.


He encontrado que cuando invitamos a las personas a "tomar un discipulado", realmente parece que estamos pidiendo demasiado y es para éstos que es casi imposible considerar la idea de someterse a un curso para "ser discípulo", quizás se debe a que se posee una visión distorsionada de lo que es ser discípulo o quizás la más correcta de éstas y una aversión total a querer someterse a tal "régimen".

Como sea, cada cristiano que rehúsa, rechaza o repele ser discípulo es una pérdida para el cristianismo, finalmente es un mandato "ir y hacer discípulos", no se nos mando a hacer "cristianos promedio", sino discípulos de Cristo y cada vez que alguno que habiendo sido redimido no quiere, no puede o no sabe cómo hacerse discípulo de Cristo, fallamos.

Estoy convencida que si lográramos hacer de cada cristiano un buen discípulo, si pudiéramos al menos convencerle de que es un mandato, que debe ser, aunque de inicio no le parezca el camino más fácil, debe ser un discípulo, si lográsemos meter esto en la psique de los cristianos, si pudiéramos convertir esto como una necesaria e ineludible transformación de todos los cristianos... puedo asegurar que el cristianismo sería otra cosa y bastante más poderosA que lo que es ahora.

El texto que pegué arriba quizás sea el "culpable" de que muchos cristianos esquiven las constantes oportunidades de ser "discipulados" que se ofrecen, pero esta diciendo algo bien simple, PON A JESUS EN PRIMER LUGAR, SIGUELO, OBEDECELO por sobre todas las demás cosas y entonces serás mi discípulo.

Eso es en resumen ¿verdad que es más fácil de lo que parece? ¿Quién de nosotros no querría hacerlo? ¿Porque no lo haríamos? No se trata de ir odiando (aborreciendo) a nuestra familia, no, sino que hemos de poner en primer lugar a nuestro Señor por sobre nuestra familia, por sobre nuestras posiciones y sobre las cosas que poseemos. Es como dice Lucas 9.23

Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame

Realmente depende de uno ser o no ser discípulo, la cuestión no es si podemos sino si queremos serlo.

Miriam Hdez.
Min. Discipulado

22 febrero 2009

Y tú, ¿qué piensas del amor?

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Hace unos años se hizo una entrevista a los niños, sobre qué pensaban sobre el amor, y miren sus opiniones:

Un niño de 7 años dijo: “Me duele la cabeza cuando pienso en eso. Solo soy un niño. No necesito esa clase de problemas”.

Una niña de 10 años dijo: “Los hombre no tienen cerebro, así que tienes que probar varias veces hasta que encuentres a uno que esté vivo”.

Un niño de 8 años dijo: “El amor te va a encontrar, aún si tratas de esconderte. Yo he estado tratando de esconderme de él desde que tenía 5 años, pero las niñas constantemente me encuentran”.

Una niña de 8 años dijo: “El amor es para cuando ya sabes como hacer cheques. Porque cuando encuentres el amor, vas a tener muchas deudas.”

Un niño de 8 años: “Creo que es algo así como ser atravesado por una flecha o algo así, pero se supone que el resto no duele.”

08 febrero 2009

Pacto de Comunión - Pastor Jerry Cook

“Hermano, yo quiero que sepas que estoy comprometido contigo. Jamás te haré sufrir conscientemente: nunca diré o haré algo, conscientemente, para lastimarte. Siempre y en cualquier circunstancia buscaré la manera de ayudarte y sostenerte. Si has caído y puedo levantarte, lo haré. Cualquier cosa que tenga y que tú necesites, la compartiré contigo; y si es necesario te la daré. No importa qué pueda descubrir de ti y no importa lo que pueda suceder en el futuro, no importa si es algo bueno, o es algo malo, mi compromiso contigo jamás cambiará. Y no hay nada que tengas qué hacer a cambio. No tienes que corresponderme. Yo te amo, y esto es lo que significa amar.”

Jerry Cook escribió el libro "Amor, Aceptación y Perdón", mientras pastoreaba "East Hill Church" en Gresham, Oregon.

25 septiembre 2008

Pertenecer al club

Me llego a mi correo: Jueves 25 de Septiembre de 2008

Varias niñas adolescentes decidieron formar un club de cosas que no necesitas con el fin de recaudar dinero para misiones. Las chicas decidieron añadir dinero al fondo a través de dar con sacrificio. La mayoría de ellas eran de familias pudientes y con facilidad identificaron maneras de contribuir.Margie era diferente.
Su familia tenía pocos bienes y casi nada les sobraba, por lo tanto, fue difícil para ella identificar con qué contribuir. Cierto día se arrodilló al pie de su cama y le pidió a Dios que le mostrara algo que pudiese dar.
Mientras oraba, su perrito mascota lamió sus manos. De pronto recordó que el médico de la familia había ofrecido comprarlo.
Lágrimas brotaron de sus ojos mientras exclamaba:- ¡Oh Lucero, no me imagino cómo sería tener que despedirme de ti! -entonces pensó en el regalo que Dios le hizo al mundo.-¡Lo haré! -dijo ella. Se dirigió hacia la casa del médico y vendió a su perro por cincuenta dólares.
Y aunque echaba de menos al perrito, aun así estaba muy contenta.
Cuando el médico supo cuál fue la razón por la que Margie vendió su perro, se lo devolvió con una nota amarrada al collar.
La nota decía: Anoche le entregué a Dios lo que sobraba de mi desperdiciada vida. Me encantaría pertenecer a tu club, y deseo comenzar dando a Lucero.
Juan 3:16 Porque tanto amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo el que cree en él no se pierda, sino que tenga vida eterna.Fuente: El libro devocionario de Dios para Padres
Fuente: El libro devocionario de Dios para Padres
www.RenuevoDePlenitud.com

29 julio 2008

¿Quieres cambiar?

“...TRANSFORMAOS. ..” (Romanos 12:2b)

El cambio solamente sucede cuando:

(1) Decides cambiar. Una vez, el diario Daily Mail pidió a sus lectores que respondieran a esta pregunta: “¿Qué es lo que va mal en el mundo?”. Por lo visto, un tal G. K. Chesterton envió la siguiente respuesta: “Estimado Señor, yo”. Reconócelo, si pudieras darle una patada en el trasero a la persona responsable de muchos de tus problemas, no te podrías sentar durante toda la semana. El discipulado –el proceso para parecerse a Cristo– empieza con una decisión. Jesús nos llama, y nosotros respondemos. “‘Sígueme’. Él se levantó y lo siguió” (Mateo 9:9b). Fíjate en que él [el escritor de uno de los evangelios] se llevó su lapicero “en el bolsillo”. Esto es todo lo que necesitas para empezar: ¡una decisión!;

(2) Cambias tu forma de pensar. “...transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento” (Romanos 12:2b). Los cambios empiezan en la mente. Tu forma de pensar determina tus sentimientos, y éstos influyen en tus actos. Así que, “lava” tu mente, “aliméntala” bien y “prográmala” con la Palabra de Dios;

(3) Das un pequeño paso todos los días. Muchos de nosotros queremos cambiar de la noche a la mañana. No suele suceder así, porque cualquier cambio viene despacio. Para poder triunfar, debemos empezar con cosas pequeñas y hacerlas cada día. San Francisco de Sales [italiano, cuya lectura preferida era la Biblia] dijo: “Ten paciencia en todas las cosas, pero principalmente, ten paciencia contigo mismo. No te desanimes al considerar tus propias imperfecciones, pero empieza inmediatamente a remediarlas; cada día, comienza la tarea de nuevo”. Puede que digas: “Pero me quedo muy corto...”. Eso nos pasa a todos. No te desalientes: el que comenzó en ti la buena obra, la perfeccionará (cfr. Filipenses 1:6).

Por Bob y Debbie Gass, con la colaboración de Ruth Gass Halliday
Me llegó hoy a mi correo, espero te sea de edificación.

Miriam.

13 junio 2008

Esperar al Señor significa aceptar tu condición

“Te daré los tesoros de las tinieblas, y las riquezas guardadas en lugares secretos, para que sepas que yo soy el Señor, el Dios de Israel, que te llama por tu nombre.” Isaías 45:3 (NVI).

Este pasaje nos muestra a un Dios Padre amoroso, que va delante de sus hijos en cada momento oscuro y en cada circunstancia dolorosa, en donde ha ocultado un tesoro de gran valor o ha guardado un secreto importante. Y la única manera que tenemos para encontrar ese tesoro o aprender ese secreto importante es pasando a través de esas tinieblas. De verdad, HAY ALGUNAS VERDADES QUE SIMPLEMENTE NO PODEMOS APRENDER EN LA LUZ.

Cuando llega un tiempo de oscuridad, tenemos la tendencia de buscar inmediatamente la salida más cercana, cuando tal vez debemos aceptar nuestra situación, nuestro pozo, nuestro dolor; dándole la bienvenida como si fuera una bendición de Dios. Porque… y esta tal vez no sea una buena noticia para ti, Dios muy frecuentemente no está interesado en venir a eliminar nuestros problemas. Pero Él sí desea saturar cada dificultad con su misma Presencia. Porque la Biblia nos da testimonio que nuestro Padre está comprometido con la formación de nuestro carácter, no con nuestra comodidad. De hecho, algunas veces las más grandes obras de Dios en nosotros son realizadas a través de nuestros dolores, a través del hoyo de la desesperación. Y esperar significa aceptarlo, confiando que es para tu bien.