
Ya están en éso y todos estan muy contentos, y el ministerio de discipulado definitivamente se goza al ver una muy buena cantidad de alumnos dispuestos a ser transformados a través de una vida de oración ferviente, de una comunión con Dios cotidiana que les permita caminar en los planes de Dios y cumplir la voluntad de Dios. Y es que una vida de oración, es una vida centrada en Dios, una vida donde nos interesa conocer qué quiere El hacer y someternos a ésa voluntad, es una vida de saber qué quiere Dios, una vida donde aún los más pequeños detalles y decisiones de nuestra vida, pueden ser sometidas a su soberanía.
Es una vida de disfrute y deleite, pues aún en medio de la adversidad, saber que tengo a Dios de mi lado, es suficiente para salir victorioso, a pesar de todo, de las luchas, los quebrantos y las dudas, saber que Dios nos acompaña, debe ser aliciente para no rendirnos en la carrera espiritual, vivimos por la fe:
"Tenemos este tesoro en vasos de barro, para que la excelencia del poder sea de Dios, y no de nosotros, que estamos atribulados en todo, mas no angustiados; en apuros, mas no desesperados; perseguidos, mas no desamparados; derribados, pero no destruidos" (2a Corintios 4:7-8)
Gracias a todo el Min. de Oración por su esfuerzo y su colaboración.
Miriam Hdez.Peinado

